Este 29 de octubre se
conmemoraron 100 años de la Marcha sobre Roma ejecutada por Benito Mussolini y
los “fasci di combattimento” (27-29 de octubre de 1922).
El fascismo trajo
consigo otra forma de Derecho y Estado (regresivo, opresivo) que fue
aplicado -con matices y en diferentes contextos y épocas- en Italia, Alemania,
España, Argentina, Perú, China, entre otros.
Como abogados,
estudiantes del derecho y la intelectualidad en general, es muy importante
conocer la historia jurídica del fascismo por las enormes repercusiones que
tuvo en su tiempo y que sigue teniéndolas en la actualidad.
EL FIN DE LA PRIMERA
GUERRA MUNDIAL Y EL INICIO DE LAS REVOLUCIONES SOCIALES DEL PROLETARIADO
Para entender el
fascismo, en primer lugar, debemos situarnos en el periodo en los años 20 del
siglo pasado. La Gran Guerra, después bautizada como la “primera guerra
mundial” fue una guerra entre nuevas y viejas potencias por la disputa de
mercados y zonas de influencia política.
En los años 1917 – 1918
la primera guerra mundial estaba llegando a su fin después de un largo y
profundo desgaste político – militar de los ejércitos europeos, ruso, japonés y
norteamericano: un sector importante de las tropas rusas desertó y se unió a
las extensas huelgas obreras que sacudían Rusia, se desarrolla la revolución bolchevique
del proletariado.
En Italia y Alemania se
empezaron a desarrollar movimientos obreros y de soldados similares a los que
desencadenaron la revolución rusa soviética. Frente a esta realidad, los
grandes capitales cambian de estrategia, firman el armisticio y concentran
fuerzas para aplastar a la naciente URSS y a los levantamientos en Alemania e
Italia.
Surge el FASCISMO, como
un movimiento difuso sin ideología definida, con un programa ecléctico,
confuso, que reivindica de palabra a los trabajadores, pero gobierna para los
grandes capitales.
El fascismo NIEGA los
derechos demo-liberales establecidos por la Gran Revolución Francesa de 1789,
en su lugar plantea un Estado Corporativo al que deben someterse toda la
sociedad sin discusión ni cuestionamientos. Un Estado omnipresente dirigido por
un “líder” y un partido único.
Benito Mussolini y los
grandes capitales italianos crean el PARTIDO NACIONAL FASCISTA el 9 de noviembre
de 1921 cuya fuerza de choque son los “fasci di combattimento”, con los
cuales aplastan a sangre y fuego las revueltas obreras y sociales italianas.
El génesis del fascismo
está en la MARCHA SOBRE ROMA protagonizada por Mussolini y sus huestes
militares fascistas entre el 27-29 de octubre de 1922.
EL FASCISMO Y LA
CUESTIÓN JURÍDICA
El fascismo se
caracteriza por tres hechos jurídicos:
1.-La
negación de los derechos y libertades demo-liberales establecidos a partir de
1789 (Gran Revolución Francesa). Para una mayor comprensión recomendamos leer y
analizar la DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO (26-Agosto-1789),
cuyo enlace compartimos a continuación: dar click AQUÍ
2.-Es el
gobierno/administración de los grandes capitales, de las élites corporativas (ya
sea de una forma directa o encubierta, estilo “dictadura militar”, “república
parlamentaria” o incluso disfrazados de “comunismo”).
3.-Mussolini
gobernó vía decretos, inicialmente por encima del parlamento, y posteriormente creando
leyes totalmente arbitrarias y anti-constitucionales para apoderarse del
parlamento. Finalmente se formó el ESTADO CORPORATIVO FASCISTA bajo el lema “Todo
dentro del estado, nada fuera del estado, nada contra el estado".
*Mussolini y el Partido
Nacional Fascista crearon un marco legaloide para poder imponer su régimen antidemocrático,
siendo las principales:
·
LEY ACERBO
·
Firma del acuerdo entre Confindustria y la
"Confederación de las corporaciones fascistas"
·
DECRETOS REALES NÚMEROS 284 y 383
·
Institucionalización como fuerza paramilitar
con apoyo estatal de la Milizia Volontaria per la Sicurezza Nazionale
('Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional').
EL FIN DEL FASCISMO
Tras dos décadas de una
dictadura sobre el pueblo, con un poder que se sostenía exclusivamente en el
miedo y que no podía legitimarse ni social ni filosóficamente, el fascismo
italiano finalmente llegó a su fin en medio de grandes y continuos
levantamientos de los trabajadores, hasta culminar en el derrocamiento del
régimen de Mussolini y la ejecución de él junto a muchos de sus colaboradores.
EL FASCISMO EN LA
ACTUALIDAD
El fascismo “clásico”
fue derrotado en Italia, Alemania, España y otros países en el siglo XX. Sin
embargo, ha regresado “renovado”, encarnado en el Estado y Gobierno de China y,
desde ahí, exportado al resto del mundo.
En la actualidad ya no
vemos “camisas pardas”, “negras” o caudillos político-militares que proclamen
abiertamente ser “fascistas”, el fascismo viene disfrazado de “progresismo”,
con trajes de sastre en unos casos y camiseta y zapatillas deportivas en otros.
El fascismo viene de la mano de las grandes corporaciones tecnológicas,
informáticas y farmacéuticas.
Hoy en día el fascismo,
además de negar los derechos demoliberales establecidos por la Gran Revolución
Francesa de 1789, NIEGA LOS DERECHOS HUMANOS Y CONSTITUCIONALES de las
personas, pueblos, comunidades y colectivos.
El fascismo del siglo
XXI pretende una dictadura tecnocrática, sanitaria y digital, un mundo de
esclavitud donde los nuevos grilletes sean los Códigos QR sanitarios y las
monedas digitales oficiales, con los cuales dar o quitar derechos y libertades
a “discreción” de las autoridades de turno y los gerentes corporativos, similar
al “modelo chino”.
La nueva batalla anti-fascista
es y será desde muchas trincheras, siendo la DEFENSA, APLICACIÓN Y
AMPLIACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y CONSTITUCIONALES la trinchera de los
abogados, estudiantes de derecho y demás sectores de la intelectualidad
democrática.
Abg. Nicolás Gualle
ASESOR JURÍDICO
QUITO – RIOBAMBA –
ECUADOR